domingo, 14 de febrero de 2010

Nueva York: Día 2 - Central Park/Zona Cero/Empire State


Tenía pensado escribir esto hace 2 días, pero no he parado ni 5 minutos, suerte que pude gochear un poco de WiFi aquí y allá para saciar mi hambre de internet xD. Voy a escribir como si lo contase cuando tuve que publicarlo :P

El segundo día ha sido un no parar, y es que había cosas que teníamos planeado hacer el día que llegué, pero claro, llegué absolutamente muerto después del viaje. Por tanto nos quedaba ver Central Park, toda la parte del World Trade Center, Wall Street y el Empire State.

Fue una suerte que la nevada/ventisca que nos cayó ayer parase a tiempo, y hoy ha hecho un día cojonudo, ni una nube en el cielo, y todo nevadito, lo cual era un incordio, salvo por una cosa: Central Park es impresionante nevado.


Lo primero de todo, el Retiro de Madrid es un descampado de estos con carteles de "Próxima Construcción" en comparación con Central Park. Es inmenso, y es un jodido bosque, con sus rampas, sus "montañitas"... ¡y con muchas ardillas!


Pero lo que más llama la atención de Central Park, es ese contraste que produce el ver unos edificios inmensos detrás de lo que parece "campo".

Edificios colosales detrás de Central Park

Sorprende, además, que en Nueva York son mucho más competentes con estas cosas. las aceras estaban impecables a la mañana siguiente de la nevada, con muchísimo personal limpiando nieve, echando sal, y con sus mini cochecitos-quitanieves. Tome nota, señor Gallardón.

Tras este breve paseo (me hubiese gustado pasarme un día entero, o dos, viendo Central Park), entramos en el metro y nos dirigimos, guiados por el morbo, hacia la "zona cero", a visitar el vacío dejado por las Torres Gemelas, y de paso ver la estatua de la libertad desde lejos (muy lejos).

Entretanto, pasamos por Wall Street. Que, por cierto, es curioso porque la bolsa de Nueva York realmente no está en la calle Wall, sino en una que cruza a esta. Tampoco había mucha gente trajeada por esta zona, yo imaginaba que iba a ser lo típico de las películas, con cientos de tíos con sus gabardinas, estresados y hablando por el móvil. Es posible que fuese porque eran las 4 de la tarde...

Sí, yo también hice una foto a la placa de la calle Wall...


Tampoco podía faltar la foto con el toro de Wall Street...

El hueco dejado por el World Trade Center es importante, de hecho, los edificios cercanos no parecen tan altos por el gran espacio que hay ahora entre ellos. De momento está toda la zona en obras, la cosa no parece avanzar muy rápido! Sorprende ver como una "antigua" y pequeñita iglesia sobrevivió a la caída de las torres, cuando otros edificios cercanos no lo soportaron.

Ahora se ve el cielo

Después de visitar unas cuantas tiendas; Macy's, que es el equivalente al Corte Inglés allí, y un footlocker, bastante barato por cierto, fuimos directos al Empire State Building.

Hay dos palabras que describen la sensación de estar en la cima del Empire State: "impresionante" y "frío". Y es que estaríamos a unos 15º bajo cero con viento. Reto a cualquiera a que aguante más de 15 minutos en el lado en el que el viento pega de cara :P

Lo de "impresionante" es bastante obvio. Subimos de noche, lo cual significa tener una de las mejores vistas, si no la mejor vista nocturna del mundo. Mirase a donde mirase, lo único que veía eran luces y más luces. Los rascacielos parecían una pequeña maqueta iluminada.

Ir con una fotógrafa profesioná tiene sus ventajas... :)

Ya era hora de volver al hotel, aunque primero paramos por un restaurante enfrente del Madison Square Garden, en el que comí la mejor hamburguesa que haya probado jamás. Y lo curioso es que no era muy grande (como casi toda la comida allí), sino de un tamaño normal y... deliciosa :D

Por hoy es todo, mañana más!

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jueves, 11 de febrero de 2010

Nueva York: Día 1


He llegado 500 años y pico tarde, pero al fin pisé uno de los (muchos) continentes que tenía pendientes.

Después de un viaje muy muy pesado (8 horas, nada menos), y de visitar la cabina del avión (impresionante por cierto, gracias Aros :) ), estoy al fin en Nueva York, y, para resumir mis sensaciones en lo que llevo aquí: casi todo parece que ya lo haya visto o vivido.

Realmente, estar en Nueva York es como vivir en la típica película de Hollywood, de hecho, mis palabras más comunes han sido: "Anda! Eso es el típico...." (complétese la frase con: autobús, taxi, policía, tío americano, vendedor, etc, etc.)

Para más inri, al llegar a Nueva York, estaba nevando. Topicazo donde los haya, Nueva York nevando en invierno, gente con palas quitando la nieve, echando sal... Casi esperaba ver a Macaulay Culkin en cualquier momento, corriendo para huir de un par de desalmados xD.

Times Square nevado, y prácticamente vacío.

Hay varias cosas que me han llamado la atención:

1. Los vendedores (y en general, todos los empleados que trabajan de cara al público) son molestamente atentos. Y digo molestamente, porque son tan majos que resulta algo incómodo. Echo de menos entrar en una tienda y ponerme a mirar cosas por mi cuenta :P

2. Vale, esto es una parida, pero, soy el único que al utilizar una ducha en Nueva York se ha quedado con cara de "WTF" (a.k.a. "pero que cojones..."). Se ve que aquí no les escasea el agua, y el regulador de la ducha solo influye en la temperatura, y no en el volumen de agua que echa xD.

3. Las tiendas. Realmente, pensándolo bien, no se de que me sorprendo. Estados Unidos es la "Roma" contemporánea. Se hace raro visitar el epicentro de la "cultura" del consumismo, porque Madrid es como un pueblo de 50 habitantes con un bar y una panadería en comparación con Nueva York...

Un ejemplo de lo que digo, el Toys R Us de Times Square, tiene una jodida noria dentro... (y una Wii conectada a chorrocientas pantallas xD)



4. La publicidad. Esto es una extensión del punto 3. Y es que lo de Times Square es realmente acojonante. Jamás he visto tantos anuncios por metro cuadrado, algunos, además, realmente originales:
El tío Sam vuelve para pedir colaboración para acabar con la penosa situación económica de EEUU.

5. La comida. Si pensáis que cada vez que vais a un Starbucks en Madrid estáis desafiando a la muerte (o al sobrepeso), es porque no habéis estado en un Starbucks en Nueva York. Imaginad todo con el triple de azúcar. Especial mencion a los frapuccinos de crema (los fresquitos), están de muerte.

Dos frapuccinos (esta vez calentitos) junto a dos Cupcakes ROJOS (creo que ni el algodón de azúcar tiene tanto azucar), al menos informan advierten sobre las calorías en todos los productos...

Pizza Americana, pepperoni y toneladas de queso. Dos horas después, mi estomago sigue intentando digerirla... sin éxito aparente.

6. El metro. Da lástima. En Madrid nos quejamos de vicio. Nuestro metro se mea en la cara del metro de Nueva York, que me ha decepcionado muchísimo, tanto por el estado en el que se encuentra como por mala señalización y lo caro que es! (2.5$ el viaje, unos 1.8€ al cambio).

Elena huye de la foto, una vieja estación de metro de Nueva York puede verse detrás :P

Para finalizar, os dejo con una imagen muy curiosa, dedicada a todos los golosos que me estén leyendo xD:

Sí, todo eso son M&Ms... xD

Esto es todo por ahora, seguiré informando por aquí de mis andanzas por el nuevo continente.

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martes, 26 de enero de 2010

Sobre tiempo y naves espaciales


Hoy no me apetecía cantar en la ducha (thanks God), y me he puesto a pensar sobre cosas aleatorias (muy a vuestro pesar). Y, me he preguntado... realmente, ¿qué es el tiempo?


Como soy un "hombre de ciencia", en lo primero que me paro a pensar es: ¿qué es el tiempo según la física?

Técnicamente, el tiempo es una magnitud para medir la distancia entre los cambios en un sistema de referencia. Es decir, en un instante t1, un objeto puede estar en una posición A, y en un instante t2, ese mismo objeto puede estar en una posición B. Mediante el tiempo, podemos decir que el objeto estaba en la posición B (t2-t1) segundos después de estar en la posición A.

El tiempo, por tanto, según la física (física clásica), es una especie de guía, que nos permite llevar un seguimiento de los cambios en nuestro entorno.

Vale, todo esto es muy bonito, pero uno no puede evitar pensar: ¿y cómo me afecta a mi todo esto?

Actualmente, vivimos en una sociedad en la que el tiempo es el eje de todo. Nos guiamos por lo que marcan las agujas de un reloj, y actuamos continuamente en base a eso. No es lo mismo estar en la cama a las 6 de la mañana, que estar en la cama a las 5 de la tarde, ni es lo mismo llegar al trabajo a las 10.00 que llegar a las 9.00 (a menos que quieras que te despidan, claro).

Pensándolo, de nuevo, físicamente, el reloj nos informa de como estamos situados con respecto a la rotación de la Tierra (horas, minutos y segundos), y de como está situada la Tierra con respecto al sol (días, meses), además de cuantas vueltas ha dado la Tierra alrededor del sol (años).

¿Podría haberse cogido otro sistema de referencia para medir los intervalos de tiempo? Por supuesto, pero claro, este es el más lógico dado que tanto las estaciones como los ciclos de día y noche tienen una gran influencia sobre nosotros.

El tiempo tiene, además, otro gran papel en nuestra vida diaria. Y es el dar sentido a la llamada relación de causalidad. Causa, efecto. Sin el tiempo como magnitud, no se podría decir: "esto ocurrió porque esto otro ocurrió antes".

Esto, al menos en mi, provoca una avalancha de pensamientos sobre muchísimas cosas. Mismamente, ¿qué es el futuro? ¿qué es el pasado? ¿qué diferencia hay entre ambas cosas?

Lo que percibimos, es que el pasado es algo que ha provocado que nuestro presente sea como es. El presente es una causa, y nosotros, además de todo lo que existe en este mismo momento (y de la forma que existe), el efecto. Del mismo modo, el presente (junto al pasado) es la causa del futuro.

Llegados a este punto, la pregunta obvia (y que el ser humano se ha hecho siempre, y se seguirá haciendo, sin duda) es: "¿Que fue lo primero? ¿Cual fue la primera causa?"

Y yo ahora pregunto, ¿por qué tiene que haber un "primero"? Debido a nuestra naturaleza, no somos capaces de asimilar que algo pueda no tener un principio y un final, o que el principio sea el final y el "último" efecto sea la causa del "primero", y todo sea algo parecido a lo que decía Nietzsche.

Pero la cosa no se queda ahí, ¿y si pudiésemos conocer todas y cada una de las relaciones de causalidad? ¿Y si tuviésemos todos los datos? ¿Podríamos conocer el futuro? De ser así, ¿seguiría siendo el futuro? ¿O sería algo que en realidad ya ha ocurrido? ¿Qué sería un viaje en el tiempo?

A menudo pienso que realmente ya hemos construido naves espaciales, que hemos visitado otros planetas. A veces pienso que todo ya ha sucedido, y que en realidad ya estaba decidido desde el... ¿principio?

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viernes, 15 de enero de 2010

Avatar, lo que pudo ser y no fue


Hace poco un blogger al que sigo habitualmente comentó las bondades y, sobre todo, los terribles fallos de Avatar, la última superproducción de James Cameron.


He de decir, que estoy parcialmente de acuerdo, y digo parcialmente, porque no creo que el problema de Avatar sea que se quede en el "envoltorio", no exactamente al menos.

Avatar es una gran película en cuanto a efectos, ambientación, animación, y un largo etcétera, el llamado "envoltorio" por el blogger que antes mencioné. Pero el problema de Avatar, es que desde principio a fin se observa una clara intención de transmitir algo. Y digo problema, porque es frustrante ver como no lo consigue.

Avatar tenía las herramientas necesarias para haber tenido un importante hueco entre las mejores películas de los últimos años. El universo mostrado era creible, y parecía estar realmente vivo, y por un momento creo que consigue conectar con el espectador, todo gracias a los ya mencionados efectos, esos paisajes, esos árboles, toda esa fauna salvaje...

Pero poco a poco, la película va perdiendo toda la capacidad para transmitir el mensaje que quería (o al menos debía): respeto a los seres vivos y a la naturaleza. Al final todo pasa a ser una mezcla de clichés cinematográficos, elementos predecibles y heroismo épico al más puro estilo Hollywood.

Y es que todo acaba muriendo en "un puñado de marines contra un puñado de bichos azules en una batalla de 30 minutos de "flechas" contra misiles...", un "indios contra vaqueros", y otros tantos sinónimos más que se os puedan ocurrir. Y me da rabia, porque la metáfora era extremadamente buena, todas esas conexiones entre los diferentes elementos de la naturaleza (que de hecho existen en el mundo real, de forma casi tan mágica como son mostradas en la película), el respeto que se quería inculcar, las alusiones al sentimiento de propiedad que tiene el ser humano sobre todo lo que le rodea...

Finalmente, en mi cabeza, Avatar quedará como "la película que me cobró 10€ por ver el primer 3D decente en un cine", y pudo ser mucho más... Realmente frustrante...

PD: Tampoco ayudó a que tomase esta película en serio haber visto antes el capítulo Dancing With Smurfs, de South Park, que podéis ver en su página web (en inglés), y que os recomiendo si queréis darle algún sentido a Avatar, al menos os hará reir un poco xD.

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martes, 12 de enero de 2010

Renovando antes de empezar


Como habréis notado los pocos que me leáis, el blog estrena nuevo look (si es que lo de antes se podía llamar look), cortesía de Elena (a.k.a. ilnus, a.k.a. "la que me saca de todos los apuros de diseño últimamente").


Nótese el Androide que tiene la amabilidad de enseñaros el camino hacia el blog de desarrollo Android de SpartanCoders, además de los iconos del osito de Radiohead. Y alguna pijada que hay por ahí oculta y que dejo que descubráis vosotros mismos xD.

Y de este modo doy por inaugurada, de forma oficial, mi nueva fuente de perdida de tiempo.

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lunes, 11 de enero de 2010

Pasar Página...


... o más bien, "Pasar Libro".


Voy a acuñar una nueva expresión, ya que muchas veces lo de "pasar página" se queda corto, y uno necesita mandar el libro entero a la mierda. Quizá se ajuste más con "hacer borrón y cuenta nueva" o convenga más un "Borrar/Arrancar Página" (o páginas).

A uno le quedan ya demasiadas cicatrices, y el libro empieza a parecer un descosido de páginas arrancadas, borrones, frases tachadas, y papel desgastado y mugriento.

No pretendo ser un alma perdida que se culpa a si mismo de todo ni autocompadecerme, y tampoco quiero culpar a nadie. Aunque hay algunas personas a las que mandaría a una isla desierta si tuviese los medios necesarios, pero a una de las malas, con un factor caníbal/palmera de al menos 10,7.

Hay muchas veces que las personas (me incluyo), por falta de empatía, o, simplemente, por no saber expresarse o comprender lo que les rodea, la cagan. Y los últimos meses me he visto rodeado de tantas situaciones propicias a que eso ocurra, que ha ocurrido. Dos personas se calientan y dicen cosas absurdas, se pierde la perspectiva, y uno no sabe ni lo que dice ni a quien se lo dice.

Por mi parte, no guardo ningún rencor a nadie en este aspecto (aunque se que no van a aplicarme lo mismo a mi). El tiempo pone las cosas en su sitio, y los ánimos calmados acaban mostrando las cosas como son, y no la basura desfigurada que solemos ver de primeras. Y esto lleva tiempo... en mi caso me he dado cuenta que una media de año y medio - dos años, dependiendo del desastre que se haya montado.

Pero si hay alguien al que se le de bien la restauración de libros, que me avise. Aunque solo sea para cambiar las tapas del mío por unas de cuero.

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Sinceramente, para que lo voy a negar, este año pinta bien.









Oh, mierda, ahora tengo que explicarme, por un momento olvidé que esto no es twitter (uno coge rápido malas costumbres).
Quizás piense que el 2010 pinta bien porque he perdido perspectiva (después del descalabro del 2009, como para no perderla), pero pensándolo fríamente, lo cierto es que sí, la cosa parece que marcha mejor que en ninguno de los últimos años.

Para empezar, la idea de montar un negocio con mis compañeros de facultad es realmente apetitosa, por lo freaks que somos todos, y porque ideas no faltan, y muy buenas he de decir.
Además, nuestras primeras incursiones en esto del software en smartphones (o superphones, ya que Google se empeña en seguir añadiendo palabras al diccionario) están siendo bastante prometedoras. La gente paga (poco), pero paga, por cosas que no implican una habilidad espectacular ni diseñando ni programando, y eso es bueno, muy bueno.

Todo esto no sería para tanto si no fuese porque además es divertido. Joder, me pagan por hacer algo que haría gratis, es lo que siempre había soñado (eso y diseñar un videojuego de verdad, pero no son cosas incompatibles).

Por otro lado, como ya comenté, me voy dos semanas a Nueva York (29:13:36:10; mierda, esta vez no han salido primos), y es algo a remarcar, puesto que llevo como 4 años sin salir de Madrid más que para pisar los pueblos fantasmas de mis padres. Aunque bueno, en Nueva York capital estaré 4 días, el resto lo paso en un campus universitario en Saratoga (oh, fiestas americanas?), en un chalet adosado, gorroneando alojamiento, y admirando bibliotecas plagadas de iMacs (sí, allí son los más pijos del lugar).

Y tampoco puedo olvidarme de que este año es posible que vea la luz al final del túnel interminable que es mi jodida carrera (con el permiso de ustedes, señoras matemáticas).

Oh, y que no me olvide. Lo más importante de todo: Radiohead sacará nuevo álbum en unos meses. Y con eso tendré dosis suficiente como para estar drogado durante el próximo año y medio *.*

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